Columna Guerra de papel

COLUMNA POLÍTICA
¡…GUERRA DE PAPEL…!

DEMONIOS SUELTOS EN EL TSJDF

· Infame prevaricato es practicado de forma tan descarado que no existe poder que pudiera “corregir” a jueces y magistrados que incurren en esta desvergonzada infracción jurídica en el aparato de justicia del DF
· Se presume que “operadores” de Édgar Elías Azar, o éste mismo, obligan a jueces y magistrados a inclinar la balanza de la justicia a favor de intereses de facto para beneficiar a “sus” despachos privilegiados
· Abogados y litigantes acusan sobre la existencia de una mafia, pandilla o cofradía de retorcidos intelectuales muy funcionales, que al muy estilo Don Corleone, su capital mayúsculo lo eleva a la tercera potencia en el control de juzgadores

BLAS A. BUENDÍA

blasalejo@gmail.com

http://www.lineapolitica.com.mx

Luis Bernardo Gutiérrez Navarrete (Luis Gutiérrez –Luisito-), Rolando Santiesteban, Rolando Elías Wismayer (sobrino de Édgar Elías Azar), Alejandro Keenth Gottlieb, Alonso Aguilar Zínzer y Ángel Velázquez Juárez, son apenas unos de los principales operadores jurídicos del presidente del TSJDF a quienes les “sopla” cuáles son los asuntos más relevantes civiles y sociopolíticos para darle seguimiento y cerrar el círculo de perversidades en contra de particulares para obtener enriquecimientos ilícitos.
Al dar continuidad a una investigación periodística por este reportero en el Aparato de Justicia de la ciudad de México, halló acciones inverosímiles que obligar a la reflexión por parte del Estado mexicano, toda vez que a quienes se les confirió el Poder Judicial, aparentemente no han cumplido con los protocolos de ética y transparencia para servir a la sociedad, más sin embargo, se sirven de ella ante la coyuntura que representa este poder que se dice ser “autónomo”, con acciones de connivencia que no acepta sus actores en lo más mínimo un ápice injerencista.
De suerte que Édgar Elías Azar, guerrerense de nacimiento, a través de sus más cercanos colaboradores, “Ilustrar” a infinidad de clientes potentados a grado que los ha intimidado con sutil destreza, en caso de negarse a ser contratados a través de “sus despachos satélites”, dando pie a la existencia del gangsterismo abogadístico que manipula en contubernio a esta casa impartidora de justicia.
Incluso, no solo son operadores de los monopolios existentes de México, sino que están al servicio de quienes indudablemente se disputan el poder material del Estado con la presunta complicidad y complacencia de Édgar Elías Azar, quien obliga a sus “operadores de justicia” (jueces y magistrados) a inclinar la balanza de la justicia a favor de los intereses oscurantistas. Es decir, toda una mafia, pandilla o cofradía de retorcidos intelectuales muy funcional, que al muy estilo Don Corleone, su capital mayúsculo lo eleva a la tercera potencia en el control de juzgadores.
Solo por tocar algunos puntos neurálgicos, Televisa, TV Azteca y Carlos Slim, protagonizan en el terreno donde se define objetivamente la “anatomía de la sociedad civil”. A decir que la economía política, la verdadera dialéctica de poder del Estado, escudados por la podredumbre del Poder Judicial, cuyo representante es su vasallo Édgar Elías Azar, teniendo un férreo control de “su Tribunal”, a partir de su director Jurídico Ángel Velázquez Juárez, de quien se dice tiene patente de corso a los más altos niveles ejecutivos.
En manos de Elías Azar y sus subalternos, está asignar o hacer renunciar a jueces, magistrados y hasta políticos que no le son afines a sus intereses personales, estableciendo un coeficiente poder de facto cobijándose en la autonomía del TSJDF, actuando asimismo como les plazca.
De forma externa el guerrerense cuenta con sus incondicionales ya que un grupúsculo de “abogados” hace el papel de esbirros estando al servicio del patrón para atender cualquier contingencia “jurídica”.
Entre las reminiscencias, justamente hace siete años (el 2 de junio de 2008), a este reportero y al investigador en política de transparencia José Luis Moyá Moyá, recibieron amenazas vedadas por haber indagado la inhabilitación del Oficial Mayor del TSJDF, Carlos Vargas Martínez (condiscípulo conspicuo de Édgar Elías Azar), ante la Secretaría de la Función Pública.

El abogado chihuahuense Miguel Lerma Candelaria le dirigió la siguiente carta, con notorias faltas gramaticales, al todavía presidente del TSJDF: “Estimado Édgar: Te anexo el boletín de prensa que el día de hoy enviaron a toda la prensa nacional el par de cabrones que me mencionaste hoy en la mañana. Ya hablé con varios amigos para el control de daños. También te anexo los antecedentes que está enviando el tal José Luis Moyá a la prensa nacional, así como una copia de un escrito fechado el 28 de mayo próximo pasado, en el cual dice que a Carlos Vargas se le inhabilitó por diez años. Atentamente, un abrazo, tu amigo”. Rúbrica. Junio 2 del 2008.

Jueces, magistrados, abogados y litigantes que no comulgan con la política azarista, enterados de este histórico y escandaloso suceso, el cual descalificaron, señalaron: “¡Vaya disparate de quien hace justicia propiciando el gran fenómeno de la corrupción!”
El Gobierno de la república, como gabinete de administración del comité de potentados del país, solo es expectante de lo que anticonstitucionalmente hacen y deshacen a su arbitrio en todos los ámbitos financiero, político, laboral, social, judicial, clerical, periodístico y hasta militar; la oligarquía con su “presiden-títere” judicial Édgar Elías Azar.
Pero esto no es todo. Buscando garantías, cuan plataformas geopolíticas de los estados nacionales a ser partes integrantes de consorcios privados multinacionales para que se respete el “estado de Derecho”, y en nombre siempre de la “gobernabilidad democrática”, con artilugios buscan silenciar mediáticamente escándalos o movimientos de corte político, embruteciendo al pueblo o controlando todo tipo de oposición; permitiéndoles además continuar desplegando sus estrategias de negocios, tan exitosas y globales; el bloque de poder mediático-financiero-empresarial, en dependencias torales de gobernabilidad.
El mejor escenario es el portentoso y tenebroso Poder Judicial. Ya lo dio a entender Édgar Elías Azar, al celebrar que “controla a la prensa a través de acuerdos oscurantistas con los editores de los medios”, pues hay de aquel que no obedezca las directrices, sus juicios civiles que se ventilan “en el Tribunal de don Édgar”, corren el alto riesgo de perder cualquier fórmula jurídica.
Luis Bernardo Gutiérrez Navarrete es otro de los operadores más importantes de Édgar Elías Azar, pero un abierto traidor a cabalidad ya que en un principio fue defensor de los empresarios mexicanos agraviados del Caso Yahoo! que luego reculó prefiriendo sellar un pacto con el guerrerense de mutuo acuerdo que le permitiera gozar del poder y no poner en juego sus intereses de facto.
Este abogado se apartó voluntariamente de la aplicación del derecho al caso concreto de integrarse como un prevaricador externo con el apoyo de los agentes del Poder Judicial. Consumada esa actitud mesiánica, empezó a trabajar con la parte demandante Yahoo! México, y por órdenes de Édgar Elías Azar, les mandó a advertir a la parte agraviada que “tenía instrucciones de mérito” para “enderezar el caso” y porque “hay muchos ceros de por medio”.
Luisito –diminutivo que el propio Elías Azar le expresó en uno de sus tantos encuentros en el marco del Caso Yahoo!-, no tuvo más remedio que entender el mensaje, y cuan veloz infecto extendió la mano al dueño del palacete de Niños Héroes, convirtiéndose en todo un abogadazo dominado por las tentaciones del diablo.
La sentencia que en primera instancia había dictado el Juez García Segú, por incumplimiento de contrato firmado con los protocolos mercantiles internacionales y conforme a los sucesos, “los juzgadores mexicanos de Édgar”, intentaron cometer “fraude procesal financiero” que asciende a 2,700 millones de dólares; ésta cantidad se ha incrementado calculándose en 3,600 millones de dólares como daño patrimonial y económico. Todo un hito para el seguimiento de un caso civil por parte de empresarios mexicanos que siguen luchando desde su asilo político en Estados Unidos.
En todo este conflicto de hechos, otro abogado de nombre Javier Quijano Baz, al conocer de la sentencia de primera instancia que había dictaminado el juez García Segú, quien tenía toda la facultad para hacerlo so pena de haber sido asignado como Juez por Ministerio de Ley por parte del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal, pretendió amedrentar al juez Tomás Cisneros de quien a su vez, el propio CJ, lo había designado oficialmente como titular del juzgado 49 de lo Civil.
Al notar que la problemática se agravaba, comenzaron a desatarse los demonios en el TSJDF, al extremo que algunos juzgadores tuvieron que huir del país por el sistema de represión ejercido por Édgar Elías Azar, a través de su séquito de esbirros.
Otro hecho sin precedentes, es que Édgar Elías Azar al manifestarle al propio abogado Gutiérrez, “mira Luisito, este caso tiene muchos ceros”, fue precisamente porque no solo lo que representaba el reparo del daño dictado en la sentencia, sino un exorbitante soborno que exigió el guerrerense al tener injerencia en el Caso Yahoo! y el cual, aun cuando ya causó sentencia en la Corte de México, los alegatos llevan una continuidad en la Corte Sur de Nueva York. Este escándalo mediático ya recobró matices internacionales que podrían empañar la carrera meteórica reeleccionista de don Édgar Elías Azar, al frente del TSJDF.

En este sentido, justicieros y empresarios estadounidenses no bajan de corrupto a Édgar Elías Azar, que para el aparato de justicia mexicano jamás dejará de ser una vergüenza, tan solo de recordar que el palacete de Niños Héroes ha sido dominado por un individuo ambicioso del dinero prostituido, bajo el amparo de su cargo público que lo ha utilizado como una parcela plenipotenciaria del poder por el poder fáctico.

Dentro de esta maraña escandalosa, el doctor Édgar Elías Azar pretendió escamotearlo, si bien se mostró temeroso por un reporte que había presentado la corresponsal de MVS en Estados Unidos -transmitido en el Noticiario de la periodista Carmen Aristegui-, ésta difundió una carta aclaratoria sobre acciones que empañarían el prestigio del guerrerense dentro de la abogacía y el poder político nacional e internacional.
Fue arteramente “un truco”, comentaría la parte agraviada al señalar que “su carta no contiene acciones aclaratorias, sino por el contrario, divaga e incurre en errores procesales, violenta flagrantemente preceptos de las leyes y propiamente de la Constitución, atentando contra la autonomía procesal de México, hasta estremecer las estructuras institucionales del país”.
Por parte de los demandantes, Carlos Alberto Bazán Canabal aclara vía telefónica México-Estados Unidos con este reportero, “tuve que huir de México” porque ya era insoportable la persecución criminal (aunque presuntamente, se entiende, que ordenó Édgar Elías Azar en su contra) no solo por lo que representa el Caso Yahoo! sino también por el trabajo periodístico al respecto que el mismo Bazán publicó en medios propios, como su página de internet http://www.bazan.mx, y en una de publicaciones http://www.alternativo.mx, incluso en redes sociales sobre la corrupción latente que se ha venido presentando en dicho juicio penal.
A raíz de esto y por el seguimiento e información no solo de sus acusaciones, sino de la demanda e investigaciones en Estados Unidos, el Presidente Magistrado percibió que llevaba una línea de derrota en “sus propios” Tribunales, avalado por la autonomía y de alta envergadura en una Corte norteamericana.

En Estados Unidos existen formas institucionales para defenderse, cuyas garantías se adolecen en México, ya que en un caso tan relevante (Yahoo!), es mucho muy difícil defenderse en contra de las arbitrariedades de quienes tienen el poder judicial en sus manos en México, actuando siempre bajo consigna.

Relata Bazán: “Hubo momentos que afuera de mi casa había camionetas negras con individuos que presuntamente tenían el corte de milicianos-sicarios, luego de que en lo personal, estando en México, en una llamada telefónica a mi celular, un sujeto me advertiría que ‘ya le bajara’, que de lo contrario no volvería a ver a mi familia”, lo que al final lo haría otra de las víctimas del azarismo.
Pese a lo relevante del caso, la prensa mexicana prácticamente no informó en lo absoluto las contorsiones y estelas que va dejando el Caso Yahoo! pero Bazán también revela que a raíz de que el juez García Segú tuviera que huir de México, sus familiares que aun radican en México, han sido víctimas del coletazo de Édgar Elías Azar, ya que éste dentro de su ámbito de arbitrariedades, ha ordenado un marcaje personal en contra del padre del juzgador y su familia, al extremo que sus propiedades han sido embargadas, hasta un departamento de interés social del INFONAVIT, del mismo juez.

La persecución ha sido tal, que el sello amenazante de Édgar Elías Azar ha ido más allá de la criminalidad, se ha convertido en un peligroso y temerario sicópata que ni el mismo Estado o el Congreso de la Unión, podrían iniciarle un juicio de procedencia para destituirlo, ejercer una auditoría no solo como contribuyente hacendario, sino como funcionario público, y finalmente rescatar la plena autonomía del TSJDF para reencauzar sus nobles funciones para lo que fue creado desde la época juarista.

Intramuros, el TSJDF ha sido mudo escenario de las acciones arrebatadas y disparatadas del “campeón de la corrupción” (Édgar Elías Azar) ya que en la víspera, en reunión con magistrados que integran el Consejo de la Judicatura del Distrito Federal, les pidió que hicieran caso omiso de una “nefasta campaña” que ha sido objeto en contra suya, solo que los togados le dieron la espalda, no le concedieron ni siquiera el beneficio de la duda. La actitud del guerrerense fue de mutis y notorio enfurecimiento.
Algo más que ha quedado en el secreto fue cuando el personal sindicalizado de la Tercera Sala de Apelaciones del TSJDF, donde se enmendara la sentencia del juicio a conveniencia de Elías Azar y de sus clientes, el corporativo Yahoo! fue obligado por el propio Édgar Elías Azar a que acudiera al Ministerio Público para declarar a su favor que “él no tenía metidas las manos” en este caso.
De tal suerte que Edgar Elías Azar, a quien sus antagonistas lo identifican como el “presiden-títere” por estar bajo las estrictas órdenes de los banqueros, de la clase reinante como bien se lo dijo al abogado Luis Gutiérrez: “Me pongo de culo para que me lo vean (¿¡…!?)”. Es decir, es una meretriz del derecho y la justicia, carece de solvencia moral, porque como también lo manifestara el filósofo Carmelo Vargas en la película “La Dictadura Perfecta”: “La moral es un árbol que da moras”, y para Elías Azar la moral es enseñar “el culo” en el hospital ABC del exclusivo suburbio de Santa Fe, al abogado Luis Gutiérrez y a la clase reinante, fustigaron litigantes que fueron entrevistados pidiendo guardar sus nombres en el anonimato.
Porque para él (Elías Azar) lo que vale son los “muchos ceros” por delante, cargados en favor de sus cuentas bancarias, porque el peso específico de las sentencias en las que influye, presiona a los operadores de justicia que tenga para sus aliados bajo presión en el despliegue de sus actuaciones como Magistrados o Jueces.
El Gran Beduino es el Og Mandino (“El fracaso no te sobrecogerá si tu determinación para alcanzar el éxito es lo suficientemente poderosa”), que se transforma en el vendedor más grande del mundo en materia de impartición de justicia.

Indigna la conducta perversa de los malos, pero más indigna las mezquindades y la indiferencia de los buenos. Y como lo estableciera el gran Jehová: “La venganza es mía y he orquestado el aparato del infierno para consumarla”.

El ditirambo pronunciado por el magistrado en retiro Jorge Rodríguez y Rodríguez, nunca dejará de ser una retórica saturada de hipocresía enunciada por un hombre acusado de haberle “robado” a los trabajadores del TSJDF tres millones de pesos, mismos que depositó en su cuenta bancaria, expresando cínicamente que esa cantidad millonaria estaría a disposición de cualquier trabajador que reclamara (…) su derecho.
Si bien nadie reclamó esos dineros, deja en claro que México sigue siendo un país de esclavos en donde los propios empleados del TSJDF nunca han reclamado cuando Édgar Elías Azar procede a implementarles descuentos de nómina, por supuestas inasistencias a sus labores sin justificación alguna. Es una fuente de ingresos inconmensurable que obtiene como parte de sus fuentes de financiamiento que le hacen gorda la vaca “al rico empleado de Slim Helú”, acusan.
Elías, El Beduino, ha comprado barato un edificio de Isabel la Católica a los dueños de Banamex (en el Centro Histórico de la ciudad de México), se trata de un inmueble de desecho para venderlo caro al TSJDF, deambula un chistorete en el aparato de justicia de la ciudad.
Acusan que poco le ha importado que esa edificación esté dañada por los temblores de 1985, e impresionantemente ladeada y que no sea funcional para el manejo de los presos que cotidianamente acuden encadenados a sus audiencias de delitos no graves, lo mismo tienen que ser conducidos en los elevadores revueltos con el público que en las escaleras fisuradas del edificio.
Todo este cuadro es defenestrado por Édgar Elías Azar con tal de cubrir sus desmesuradas ambiciones en el amasamiento de una fortuna inconmensurable.
Tal pareciera que este siniestro personaje carece de la perspectiva de apreciación en cuanto a detentar el carácter de mortal, piensa que va a ser eterno para disfrutar inmortalmente la fortuna amasada que por generaciones será inacabable, advierten los entrevistados.
Demandaron a Édgar Elías revele también el gran listado de “aviadores” que tiene el TSJDF y los servicios que licitó a favor de sus amigos más cercanos, entre ellos, uno de los hermanos del embajador de México en Estados Unidos Eduardo Medina Mora, quien es aspirante a ocupar el cargo de Ministro en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a raíz del fallecimiento del ministro Sergio Armando Valls Hernández, el 3 de diciembre de 2014.
Abogados y litigantes puntualizaron que basta con el porcentaje que Édgar Elías Azar le cobrara a Yahoo! por rebajarle su condena en miles de millones de dólares, y que bien el guerrerense lo asegurara: “No se metan, hay muchos ceros”, desde luego a su favor por lo que ofende a las leyes la infinita corrupción del Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito federal, hasta hoy en día.

Según la defensa de los empresarios mexicanos, existen pruebas fehacientes en actas integradas en la Corte Sur de Nueva York, que avalan documentos mucho muy importantes y comprometedores que el presidente del TSJDF Édgar Elías Azar, recibió una millonaria “regalía” en dólares, que en México le llaman soborno.



Categorías:Nacional

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