Plan de AMLO contra robo de gasolina provoca desabasto

Cdmx 08 de enero de 2019.

Peter Gun.

· El cierre de tuberías para evitar ordeñas ilegales deja sin combustible a cientos de gasolineras en siete Estados del país.

La estrategia contra el robo de combustible en México ha provocado el desabasto en cientos de gasolineras, colas kilométricas de vehículos y compras de pánico de los automovilistas.

El caos ha sido causado, en parte, por el plan anunciado a finales de diciembre por el presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir este flagelo, conocido como “huachicoleo”.

Este delito federal se disparó durante el mandato de Enrique Peña Nieto y llegó a costarle a México más de 60.000 millones de pesos anuales, aproximadamente 3.000 millones de dólares, de acuerdo con los cálculos del nuevo Gobierno.

El cierre de algunos ductos para que ya no haya “ordeña” de combustible en tomas clandestinas y la puesta en marcha de un nuevo sistema de distribución por medio de camiones cisterna han afectado siete Estados del centro y en parte a la Ciudad de México.

El desabasto en algunos Estados tiene más de una semana y en los últimos días se ha agravado, por ejemplo, la mayoría de las más de 300 gasolineras en Michoacán lleva una semana sin combustible.

La zona metropolitana de Guadalajara, cuenta con un suministro de tan solo el 40% de los requerimientos diarios, según lo dio a conocer ayer lunes el Gobierno estatal, el cual también informo que las largas colas y la desesperación de algunos ciudadanos por conseguir gasolina han dado paso a la venta clandestina de hidrocarburo, así como a un incremento especulativo en los precios.

La reparación de los daños causados por las tomas clandestinas ha obligado al Gobierno a recurrir a cientos de camiones cisterna para trasladar el combustible desde las refinerías. Sin embargo, no ha sido suficiente debido a que el transporte terrestre no ha logrado cubrir la demanda., de acuerdo a comentarios de Alejandro Guzmán, coordinador de Crecimiento y Desarrollo Económico de Jalisco.

Por su parte Fluvio César Ruiz Alarcón, ex consejero y ex Director General de Exploración y Producción, señaló que esta estrategia no es sostenible dado la cantidad de personal que se necesita para transportar y vigilar el suministro de combustible a través de tanques cisterna. apunta a la falta de planeación. “La sustitución por pipas es una solución mucho menos eficiente y 15 veces más cara”, aseguró.

Mientras tanto, además del cierre de tuberías, el Gobierno de AMLO también ha desplegado a 4.000 miembros del Ejército y la Marina para reforzar el control de 73 instalaciones de Pemex, entre ellas seis refinerías, 39 terminales de almacenamiento y 12 estaciones de bombeo. El operativo ha impuesto controles de revisión de mochilas y móviles de los trabajadores en los puntos de acceso a plantas y refinerías.

Sobre estas acciones Fluvio Ruiz se muestra escéptico sobre el uso de los militares, una de las novedades del plan. “Creo que es excesivo; hay otras maneras menos agresivas. ¿Qué esperan encontrar? ¿Un taladro?”, sostuvo.

Alejandro Hope, un experto en seguridad, coincide: “Se ha dado un manotazo sin cuidar las repercusiones”, asegura.

Según Hope, hay múltiples alternativas para luchar contra el huachicoleo, desde cerrar los ductos de manera más gradual a combatir las redes de comercialización del producto robado. “Puede tomar más tiempo, pero habría sido menos brusco”, señala Hope.

Sin embargo, la estrategia está dando resultados, López Obrador hoy informo que se había descubierto una instalación clandestina a las afueras de la refinería Antonio M. Amor, en el Estado de Guanajuato, donde una manguera de tres kilómetros conectaba la planta con un depósito externo e ilegal.

No obstante, la emergencia, todavía no hay fecha para la reapertura de las tuberías y la normalización del suministro.

López Obrador afirmó que esto se hará “con cuidado”, al tiempo que ha rechazado el término “desabasto” para describir esta situación. “No es un problema de abasto nacional, es una situación especial de distribución que estamos normando para evitar el robo”.

El fenómeno del huachicoleo se ha disparado en el último sexenio. Hasta octubre de 2018, Pemex había reportado un total de 12.581 tomas clandestinas, frente a las 3.278 que informó en 2013, al inicio del mandato del expresidente Enrique Peña Nieto.

El objetivo de la nueva estrategia es desmantelar todo un sistema de corrupción que, según el Gobierno, ha hecho posible el robo de combustible a gran escala.

Al grado de que el exjefe de seguridad de Pemex durante el mandato de Peña Nieto y exjefe de su escolta cuando fungió como gobernador del Estado de México, es decir, el general Eduardo León Trauwitz, es uno de los investigados, entre otros, en este caso de corrupción y robo de combustible.



Categorías:Nacional

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