ROBERTO BORGE, EN LA MIRA DE LA JUSTICIA ESTADOUNIDENSE

ROBERTO BORGE, EN LA MIRA DE LA JUSTICIA ESTADOUNIDENSE

*También se menciona a Félix Arturo González Canto

*Declaraciones de Jesús“El Rey” Zambada los involucran con el narco

*Investigaciones de la PGR y en especial de la SEIDO, refuerzan estos señalamientos

*Vinculados al “Chapo” “El Mayo” y “Doña Lety” jefa del Cártel de Cancún

*Serían requeridos por la Corte de Brooklyn, en el “Juicio del Siglo”

STAFF LA OPINIÓN DE MÉXICO

Brooklyn.- Tras las declaraciones de Jesús Reynaldo “El Rey” Zambada Garcia, hermano de Ismael “Mayo” Zambada, como testigo colaborador en el
proceso contra Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera, ex líder
del Cártel de Sinaloa, salieron a relucir diversos nombres de
gobernadores mexicanos involucrados en el narcotráfico, dos de ellos
fueron los de Félix Arturo González Canto y Roberto Borge Angulo, ex
mandatarios de Quintana Roo, por lo que van a ser llevados al
banquillo de los acusados, para declarar en el llamado “Juicio del
Siglo”.

Zambada reveló ante el juez Brian Cogan, de la Corte de Brooklyn,
Nueva York, los millonarios sobornos que hacia el narcotraficante a
gobernadores de 10 estados; Entre ellos a los de Quintana Roo, donde
operaba libre e impunemente el Cartel de Sinaloa, a través de Leticia
Rodríguez Lara, “Doña Lety”; una ex agente de la desaparecida Policia
Federal que se convirtió en la jefa del Cártel de Cancún, incluso eran vecinos en Cancún en un complejo departamental.

“El Rey” Zambada habló sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa,
bajo el mando de Guzmán Loera y de su hermano, Ismael “El Mayo”
Zambada García, señalando que la estrategia era el pago de millonarios
sobornos a funcionarios, militares, policías y a gobernantes.

En el juicio se mencionó que había políticos en Quintana Roo, a los
que sobornaban para que los dejaran trabajar y quien era la jefa de la
célula del Cártel de Sinaloa que operaba en Cancún, era Leticia
Rodríguez Lara “Doña Lety”, quien está vinculada a proceso por delitos
contra la salud, y portación de arma de fuego de uso exclusivo del
Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

La mujer fue la líder de lo que denominó “El Cártel de Cancún” y
comenzó a operar desde 2005, cuando Félix Arturo González Canto
asumió el poder y se prolongó hasta 2016, luego de que Roberto Borge
Angulo sucedió al anterior.

Su bastión fue la localidad de Alfredo V. Bonfil, pero se extendió a
los municipios de Cancún, Cozumel, Playa del Carmen, Isla Mujeres y
Tulúm y no hubo quien la molestara mientras duraron las gestiones de
González Canto y Borge Angulo.

SOBORNOS MILLONARIOS

De acuerdo con lo declarado por el testigo colaborador, los sobornos a
los más altos niveles los manejaban directamente “El Chapo” y “El
Mayo”, llegando a pagar desde 100 mil, 500 mil y hasta un millón de
dólares; los pagos incluían lo mismo a gobernadores que a comandantes
de la PGR, de la Policía Federal de Caminos, la Policía Ministerial,
la del Distrito Federal y hasta de la Interpol.

Con las declaraciones del “Rey” Zambada, solamente se confirmó lo que
siempre había sido un secreto a voces en Quintana Roo, que González
Canto y Borge Angulo, habrían figurado en la nómina del Cártel de
Sinaloa.

Sin embargo, tras la derrota electoral que sufrió Borge en el 2016 y
luego del arribo del nuevo gobierno, ya no pudieron cumplir con lo
pactado y en consecuencia se desataron los actos de extrema violencia,
como el ataque a la Vice Fiscalia del estado y las múltiples
ejecuciones, balaceras y “levantamientos” y la aparición de
narcomantas y narcomensajes.

La protección al cártel del “Chapo” se rompió en 2016, cuando Mauricio
Góngora Escalante, ex secretario de Finanzas, ex presidente municipal
de Playa del Carmen, ex candidato del PRI a la gubernatura y uno de
los personajes más allegados a los ex gobernantes González Canto y
Borge Angulo, ya no pudo seguir las indicaciones de sus ex jefes.

Tiempo después de la detención de Roberto Borge Angulo, Góngora
Escalante sería detenido y sujeto a proceso por los delitos de
desempeño irregular de la función pública y peculado.

En lo referente a las investigaciones de la Procuraduría General de la
República y la SEIDO, se estima que los
ex gobernadores priístas de Quintana Roo, González Canto y Borge
Angulo, vendieron dos veces la plaza a organizaciones rivales: el
Cártel de Sinaloa y a “Los Zetas”.

A raíz de la captura en Panamá de Borge Angulo, comenzó a destaparse
la cloaca que se gestó desde que González Canto asumiera la
gubernatura, en abril de 2005, al entablar relaciones simultáneamente
con el Cartel de Sinaloa y el Cártel del Golfo, cuyos sicarios, “Los
Pelones” y “Los Zetas” y otros grupos, apéndices de los mismos, han
mantenido una cruenta guerra durante más de dos sexenios por el
control del territorio.

De esa manera, lo menos hace 12 años, Quintana Roo se convirtió en
santuario del narcotráfico, en centro de operaciones de bandas de
narcotraficantes, de tráfico de personas, en refugio de capos de las
drogas y en paraíso fiscal para el blanqueo de capitales, además de
que sigue siendo “El Pasillo del Narco” para la entrada de droga que
llega a territorio mexicano por la frontera sur, tanto por aire, como
por mar y tierra.

Fue evidente que se permitió que pasaran los cárteles de la droga,
pues el objetivo de ambos ex gobernantes era administrar el crimen y
no combatirlo, lo que originó que en menos de 15 años Quintana Roo
ocupara uno de los primeros lugares en narcotráfico, pederastia, trata
de personas, prostitución, extorsión, lavado de dinero, corrupción e
impunidad.

La dupla Félix-Roberto descubrió y explotó tres grandes fuentes de
corrupción para dejar un estado en decadencia: el dinero robado al
erario (los desvíos), los sobornos del narco por dejarlo operar y las
millonarias sumas por el apoderamiento de tierras de la reserva de
Quintana Roo y el “remate” a precios irrisorios a familiares, amigos e
incondicionales.

Cifras del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública Federal,
precisan que a lo largo del gobierno de Félix González Canto el
consumo interno de las drogas alcanzó su nivel más alto.

En 2006, Quintana Roo registró un total de 798 casos de delitos contra
la salud, la inmensa mayoría, es decir 703 fueron por posesión, de lo
que se infiere el incremento del consumo de enervantes entre los
quintanarroenses y al año siguiente alcanzó la cifra de mil 43 casos
por delitos contra la salud, de los cuales, 992 fueron por posesión y
los restantes por “narcomenudeo”.

A lo largo de su mandato, González Canto sostuvo nexos con el clan de
los Carrillo Fuentes, concretamente con Luis Carlos Carrillo Cano,
sobrino de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, quien se
ostentaba como empresario de la construcción.

Bajo esa fachada el “empresario” hizo millonarios negocios con Gozález
Canto quien le otorgó la concesión para la construcción de la cárcel
de Cancún, pero al descubrirse su relación las obras tuvieron que
suspenderse.

González Canto había otorgado el contrato a un narco para la
ampliación de la cárcel municipal de Cancún, a través de la empresa
SAFIE de Quintana Roo, SA de CV., cuyos planos contemplaban inclusive
la construcción de pasadizos secretos para eventuales fugas.

Pero esa obra no fue la única, hubo muchas otras concretadas mediante
licitaciones sin concurso, otorgadas por el gobierno, pese a que ya
era conocido que Ricardo y Alfredo, hermanos de Luis Carlos Carrillo
Cano, eran relacionados por la Drug Enforcement Administration (DEA),
como presuntos responsables de tráfico de drogas, “lavado” de dinero,
extorsión y homicidio.

Ese parentesco y los vínculos con la delincuencia organizada,
quedarían confirmados una tarde de octubre de 2011, cuando el
empresario, amigo personal de González Canto, fue ejecutado en una de
las principales avenidas de Cancún.

Junto al cuerpo fue dejado una cartulina con el siguiente mensaje:
“Saludos, ya sabemos que están aquí y que los protege el cerdo del
gobernador, pero ni con él nos van a frenar”.

El narcomensaje fue adjudicado al grupo de “Los Zetas”, con los que
han mantenido y sostienen una rivalidad a muerte.

Otro vínculo más de Canto y Borge con el crimen organizado, fueron los
nexos que mantuvieron con Raúl Martins, conocido en Quintana Roo como
“El zar de la trata de Blancas”, de quien se dice que apoyó la campaña
de Borge Angulo por indicaciones de González Canto, ambos relacionados
con miembros del Cártel de Juárez, del llamado “Señor de los cielos”.

En otro punto, tanto
González Canto como Borge Angulo, protegieron al ex banquero Roberto
Hernández Ramírez, para que los desembarcos de cargamentos de cocaína
procedentes de Colombia, se siguieran llevando a cabo en Punta
Pájaros, propiedad costera del magnate, que se localiza en el centro
de la Biosfera de Sian Ka´an.

González Canto, incurrió en el delito de enriquecimiento ilícito, con
acciones que van desde el usufructo de concesiones de placas de taxis,
hasta aeronaves ejecutivas, pasando por una amplia lista de
propiedades en bienes inmuebles y negocios.

Los nexos del senador Félix González Canto con los cárteles del
narcotráfico y la venta infame de la reserva territorial de Quintana
Roo, explicarían el origen de su fortuna.

Durante el sexenio de González Canto (2006 al 2012), el Instituto del
Patrimonio Inmobiliario del Estado de Quintana Roo (IPAE), vendió 877
predios a particulares. De esos terrenos se localizan en Playa del
Carmen y pasaron de ser patrimonio del estado a ser propiedad privada;
en Cozumel, además de que vendió otros 176 predios en Cancún y 169 en
Chetumal.

Esas reservas territoriales, fueron vendidas a particulares a precios
“preferenciales”, muy por debajo de su valor comercial real; además de
que los beneficiarios de la venta fueron amigos, empresarios,
familiares y políticos, con lo que se conformó la estrategia ideal
para el “lavado” de miles de millones de pesos.

Esa “escuela” fue asimilada por Borge Angulo, quien vendió más de 9
mil hectáreas de tierra de la reserva protegida del estado, a
familiares y amigos a precios muy por debajo de su valor.

Pero además, esa cadena de actividades ilícitas dio paso a una
imparable ola de violencia, de tal manera que puntos turísticos como
Cancún, principalmente la zona hotelera; Playa del Carmen, Isla
Mujeres y Cozumel, cuyo principal atractivo era la tranquilidad,
pasaron a ser verdaderos focos rojos del crimen organizado.

Así, se convirtieron en zonas de alto riesgo por la inseguridad, donde
los secuestros, extorsiones, robos a mano armada, "levantones", cobros
por derecho de piso y ejecuciones, han estado a la orden del día y
las víctimas son lo mismo ciudadanos comunes que turistas y
empresarios, por lo que muchos hombres de empresa decidieron abandonar
el estado ante la falta de garantías.

A la infiltración del narco en las instituciones públicas, se suma la
impunidad que hizo estragos en los dos sexenios, protegiendo lo mismo
a peligrosos delincuentes que a funcionarios coludidos con el hampa y
a celebridades o “juniors” delincuentes.

Uno de los hechos que reveló la doble venta de la plaza de Quintana
Roo, fue que el jefe de escoltas de Borge Angulo, Héctor Cacique
Fernández, fue acusado de ser un mando del grupo “Los Zetas” y de
haber sido el autor intelectual del atentado al bar “La Sirenita”,
situado en la Región 233, en Cancún, donde fueron asesinadas siete
personas y varias más resultaron heridas.

Se estableció que tanto las personas fallecidas como quienes
resultaron heridas, pertenecían a una agrupación de taxistas,
presumiblemente a la “Andrés Quintana Roo”, cuyos integrantes han sido
señalados como distribuidores de droga de “Doña Lety”, bajo la
modalidad de narcomenudeo.

Dos de los sobrevivientes, identificados como Carlos Aguilar y Miguel
Díaz, taxistas, declararon que estaban conviviendo con varios
compañeros de trabajo cuando escucharon detonaciones de arma de fuego
y se tiraron al piso.

Ambos se negaron a presentar su denuncia e incluso a proporcionar
mayor información, pues dijeron temer a las represalias.

Héctor Cacique fue detenido días después, acusado de la autoría
intelectual de la masacre y le fue dictado el auto de formal prisión.

En principio, Cacique Fernández admitió ante el Ministerio Público su
responsabilidad, pero una vez ante el juez, se retractó y dijo que el
jefe de la Policía Judicial, Arturo Olivares Mendiola, ordenó que lo
torturaran y le fabricaran el delito.

El escolta de Borge Angulo, al igual que su ex jefe, se encuentra en prisión.

Por otra parte, con la captura de Leticia Rodríguez Lara, jefa del
Cártel de Cancún, que por más de una década fue la líder principal del
narcotráfico en el pasillo del Caribe Mexicano, quedó al descubierto
que Roberto Borge Angulo mantuvo nexos directos con “Doña Lety”, de
tal manera que la Subprocuraduría Especial de Investigaciones en
Delincuencia Organizada (SEIDO), inició una indagatoria paralela a la
que enfrenta el ex gobernador por peculado, lavado de dinero y desvío
de fondos públicos, ahora por delitos contra la salud.

Ello como resultado de sendos cateos a inmuebles de la ex agente
judicial federal convertida en jefa del Cártel de Cancún, donde fueron
encontradas cajas con archivos pertenecientes a "Doña Lety" o "La 40",
dos de ellas rotuladas con el nombre de Manuel Eligio Marrufo Trejo,
ex secretario privado de Roberto Borge.

GOBIERNO BORGISTA Y NARCO, EN LA MISMA MESA

Conforme a investigaciones periodísticas, desde el inicio del gobierno
de Borge Angulo, la mafia y el gobierno estuvieron sentados a la misma
mesa, pues luego de obtener el triunfo en las elecciones en 2011,
Borge se reunió, por espacio de tres días, en un conocido hotel de
Cozumel, con jefes del Cartel de Sinaloa, organización para la que
operaba Leticia Rodríguez Lara.

Fuentes federales, comentan que también pudieron darse ese tipo
de reuniones con “Doña Lety”, en las que se acordó que sería ella la
que se encargara de mantener el equilibrio en el estado, sobre todo en
la zona hotelera de Cancún, pero la interminable y permanente guerra
con “Los Zetas” provocó que la situación se saliera de control y
continuara la ola de criminalidad y violencia.

Durante la gestión de Borge Angulo, se puso de moda el residir en
Villa Magna, donde edificó su mansión el ahora ex mandatario, lo mismo
que el ex vocero de Félix González Canto, Jorge Eugenio Acevedo Marín
e incluso la propia "Doña Lety", quien montó su residencia y su
cuartel de operaciones en el mismo lugar, aunque las autoridades
“nunca se dieron cuenta” de la presencia de la mujer.

CAJAS DE SEGURIDAD, ENORME DECOMISO

Coincidentemente, Borge y muchos de sus ex colaboradores, guardaron su
dinero y documentos en las mismas cajas de seguridad de la empresa
donde "Doña Lety" tenía sus joyas, dinero y documentación, en la que
vinculan al secretario privado del ex mandatario y a Mariana Zorrilla,
ex esposa de Borge, con el crimen organizado.

Ahora, tras las declaraciones del “Rey” Zambada, Borge Angulo debe ser llamado a declarar en el “Juicio del Siglo” y no se descarta que
conformen sigan los testimonios de los demás testigos de cargo que
faltan por declarar contra Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán
Loera, pudiera surgir nuevamente el nombre de Félix Arturo González
Canto y con ello, sea llamado también a comparecer.

BORGE Y FÉLIX, LIGADOS AL NARCO

Roberto Borge Angulo, ex gobernador de Quintana Roo, durante su administración (2011-2016) vivió en las sombras, bajo un manto protector de impunidad que había creado su antecesor y maestro político, Félix Arturo González Canto, y de la cual sacó todo el provecho posible.

Días después de haber protestado como gobernador constitucional de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, se reunió en su natal Cozumel con algunas personas de "criterios amplios", con quienes según algunos cercanos fueron los que pusieron el dinero para su campaña… Con los "gruesos" de la mafia en Quintana Roo, quienes hicieron poderoso al "Gato" Félix…

Con los líderes de las malas costumbres, con quienes envenenan a los jóvenes y a los miles de turistas que visitan las paradisíacas playas quintanarroenses… Con los encargados de las plazas, los jefes de la mafia, con quienes se pactó territorios y lugares para "trabajar" sin ser molestados, claro antes de la llegada del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), donde se destapó una carnicería que hasta la fecha continúa.

Por esas acciones es que la Subprocuraduría Especial en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) inició una investigación, paralela a la que enfrenta el ex gobernador por lavado de dinero y desvío de fondos públicos.

De acuerdo con información obtenida de la Procuraduría General de la República (PGR), los federales investigan, hasta el momento, el nexo directo de Borge Angulo con "Doña Lety", esto debido a documentos obtenidos luego de la incautación de un par de cajas privadas pertenecientes a la líder del Cártel de Cancún, Leticia Rodríguez Lara "Doña Lety" o "La 40", en su domicilio ubicado en Villa Magna.

En una de ellas, de acuerdo con información protegida estaba rotulada a nombre de su ex secretario privado, Manuel Marrufo, y reenviada a su esposa en ese entonces, Mariana Zorrilla Erales.

Dicha información fue dada a conocer por Sol Quintana Roo, de manera oportuna, causando conmoción entre los ciudadanos, más no entre las autoridades locales, como la Fiscalía General del Estado que siempre se hizo de la "vista gorda" en cuanto al tema.

De acuerdo con las investigaciones de Sol Quintana Roo, Doña "Lety", fue quien durante el gobierno de Borge Angulo cuidó el equilibrio de Cancún; casualmente donde incautaron las cajas que vinculan al secretario privado del ex mandatario y a su ex esposa con el crimen organizado fue en Villa Magna, fraccionamiento donde vivieron algunos de los colaboradores del ex mandatario como Jorge Eugenio Acevedo Marín.

De acuerdo con investigaciones realizadas, tanto la familia de Roberto Borge Angulo como la de Mariana Zorrilla estaban en quiebra total y tuvieron que unir fuerzas a través de Félix González Canto. Este último, fue quien convenció a Mariana Zorrilla de que se casara con "Beto" Borge por lo que ambos firmaron un documento más que matrimonial, un pacto sagrado, para abandonar la pobreza y llegar a la realeza.

También habría que recordar, que hace un par de años, cuando Roberto Borge Angulo aún era el gobernante de Quintana Roo uno de sus ex choferes, preso en la cárcel de Cancún por extorsionador, desde prisión envió un correo a la Embajada de los Estados Unidos en México, en el que ofrecía dar datos concretos de la relación del mandatario y de varios de sus colaboradores con la mafia cubana, el narcotráfico y el tráfico de ilegales.

Esa información se esfumó gracias al ex Fiscal General de Quintana Roo, quien movió cielo, mar y tierra para borrar toda evidencia. En septiembre de 2015, el cubano, nacionalizado primero español y luego mexicano, Luis Manuel Álvarez Adán, confinado en una de las celdas de la cárcel municipal de Cancún, pidió hablar con autoridades mexicanas o agencias extranjeras y en apoyo a su petición envió el siguiente correo a la Embajada de los Estados Unidos:

"Debe ponerse en contacto conmigo el FBI, la DEA o Seguridad Nacional. Estoy en la cárcel de Cancún. Trabajé como escolta de Roberto Borge Angulo y tengo información del trasiego de cubanos desde las costas de Cuba hasta las de Quintana Roo, donde, con la ayuda del gobierno, por un 45 por ciento de las ganancias de millones de dólares, hacen llegar a los indocumentados cubanos hasta los EU". ¿?

En su mensaje electrónico, también hizo una acusación muy grave, al�afirmar que él había sido testigo, en varias ocasiones, del cobro del�40 por ciento que hacía el gobierno quintanarroense al crimen�organizado por dejarlo "operar" "Yo escoltaba a Iván Eliud Garibay Osorio, que era director Jurídico y�de Gobierno en la Zona Norte, para que cobrara el dinero en distintos�puntos de Cancún.

Álvarez Adán, fue detenido el 30 de diciembre de 2014, por agentes�judiciales en cumplimiento de una orden de aprehensión girada por el�Juzgado Cuarto Penal, derivada de la causa penal 570/2014, por el�delito de extorsión en agravio de un empresario por la cantidad de 300�mil pesos y quedó confinado en la cárcel de Cancún.

En 2013 se inició la averiguación previa 1373/2013 por el delito de�extorsión por 300 mil pesos, en agravio de un empresario originario�de Puebla y radicado en Cancún. (sic) Las denuncias fueron las siguientes: 0792/2012, 12 de enero 2012,�privación ilegal de la libertad y amenazas; 0265/2012, 28 de mayo�2012, amenazas y lesiones; 0410/2013, 26 de enero 2013, amenazas y�4634/2013, 8 de septiembre de 2013 por amenazas y daño. En su acusación contra Borge Angulo, dijo que éste hizo negocio con�los recursos naturales y José Mauricio Góngora Escalante, con la�mafia cubana, dedicada al robo de embarcaciones, tanto de lanchas�rápidas, como de mediano calado y hasta yates de lujo.

En las naves�grandes era donde trasladaban los ilegales, principalmente de Cuba,�hasta llevarlos a los Estados Unidos. En ese tiempo todos sabían que la mayoría de las embarcaciones eran�robadas, principalmente en Miami, Florida, pero nadie intervenía y se�les veía ir y venir, diariamente, por todas las zonas turísticas: Isla�Contoy, Playa Aventura, Tulum, Puerto Juárez, Isla Holbox, Laguna�Nichupté y Laguna Makax, sin que nadie las molestara. Una muestra de que bajo esa práctica se incrementó el número de�indocumentados cubanos, es el hecho de que en 2011 entraron a Quintana�Roo 7 mil 700 ilegales y en cambio, en el 2015, más de 24 mil.

Cabe acotar que el 11 de enero de 2003, Góngora Escalante fue acusado�de los delitos de robo calificado y fraude genérico por un millón 274�mil 173 pesos, cuando era gerente de ventas de la Agencia Superior de�"Cervezas Cuauhtémoc Moctezuma, S.A. de C.V.", en Playa del Carmen y�fue hasta cinco meses después, el 24 de junio de ese mismo año, cuando�fue aprehendido por la Policía Judicial y recluido en la cárcel�municipal. Cuatro días después se hizo evidente el tráfico de influencias, cuando�el 28 de junio de 2003 el Juzgado Mixto de Primera Instancia del�Distrito Judicial de Solidaridad, a cargo de Dulce María Balam,�dirigió una misiva a Fernando Alonso Ávila Peniche, director de la�cárcel municipal de Playa del Carmen, donde le otorgaba el auto de�libertad.

Fueron 11 años consecutivos en que la delincuencia organizada fue protegida por los gobiernos quintanarroenses. Los ex gobernadores priístas Félix Arturo González Canto y Roberto Borge Angulo, respectivamente, fueron los responsables del caos en que se encuentra la entidad, originado por el crimen organizado, al vender la plaza dos veces a organizaciones rivales. Así lo revela el resultado de las indagatorias realizadas a raíz de la captura en Panamá de Borge Angulo, con lo que comenzó a destaparse la cloaca que se gestó desde que González Canto asumiera la gubernatura, en abril de 2005, al entablar relaciones simultáneamente con el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Golfo, cuyos sicarios, "Los Pelones" y "Los Zetas" y otros grupos, apéndices de los mismos, han mantenido una cruenta guerra durante más de dos sexenios por el control del territorio.

"En Quintana Roo los delincuentes son de cuello blanco, es decir, gente que ni te imaginas que está metida en el narco, la clase política, la clase empresarial están inmiscuidas en el lavado de dinero". A lo largo de los sexenios de González Canto y Borge Angulo, todos los días, entraban y salían portafolios llenos de dinero", declaró María Teresa Menéndez Monforte, correctora de estilo de un medio quintanarroense.

Asimismo, el analista político Guillermo Vázquez Handall, uno de los asesores de Borge Angulo, aseguró que en los gobiernos pasados había una especie de acuerdo entre la autoridad estatal y municipal y los grupos delincuenciales para operar libremente. La dupla Félix-Roberto, es decir virrey y lacayo, descubrieron y explotaron tres grandes fuentes de corrupción para dejar un estado en decadencia: El dinero robado al erario (los desvíos), los sobornos del narco por dejarlo operar y las millonarias sumas por el apoderamiento de tierras de la reserva de Quintana Roo y el "remate" a precios irrisorios a familiares, amigos e incondicionales.

Como se recordará, en 2006 Quintana Roo registró un total de 798 casos de delitos contra la salud, la inmensa mayoría, es decir 703 fueron por posesión, de lo que se infiere el incremento del consumo de enervantes entre los quintanarroenses y al año siguiente alcanzó la cifra de mil 43 casos por delitos contra la salud, de los cuales 992 fueron por posesión y los restante por "narcomenudeo". A lo largo de su mandato, González Canto sostuvo nexos con el clan de los Carrillo Fuentes, concretamente con Luis Carlos Carrillo Cano, sobrino de Amado Carrillo Fuentes, "El Señor de los Cielos", quien se ostentaba como empresario de la construcción.

Bajo esa fachada el "empresario" hizo millonarios negocios con Félix quien le otorgó la concesión para la construcción de la cárcel de Cancún, pero al descubrirse su relación las obras se suspendieron.

Otro vínculo más de Canto y Borge con el crimen organizado fueron los nexos que mantuvieron con Raúl Martins, conocido en Quintana Roo como "El zar de la trata de Blancas", de quien se dice que apoyó la campaña de Borge Angulo por indicaciones de González Canto, ambos relacionados con miembros del Cártel de Juárez, del llamado "Señor de los cielos".

En otro punto, según notas periodísticas de aquella época, tanto González Canto como Borge Angulo protegieron al ex banquero neoliberal Roberto Hernández Ramírez (Banamex.Accival), para que los desembarcos de cargamentos de cocaína procedentes de Colombia se siguieran llevando a cabo en Punta Pájaros, propiedad costera del magnate, que se localiza en el centro de la Biosfera de Sian Ka´an.

Los nexos del senador, Félix González Canto, con los cárteles del narcotráfico y, la venta infame de la reserva territorial de Quintana Roo, explicaría el origen de su fortuna. Durante el sexenio de González Canto (2006 al 2012), el Instituto del Patrimonio Inmobiliario del Estado de Quintana Roo (IPAE), vendió 877 predios a particulares. De esos terrenos, 406 se localizan en Playa del Carmen y pasaron de ser patrimonio del estado a ser propiedad privada; en Cozumel, vendió 176 predios, en Cancún, 156 y en Chetumal, 139.

Esas reservas territoriales, fueron vendidas a particulares a precios "preferenciales", muy por debajo de su valor comercial real; además de que los beneficiarios de la venta fueron amigos, empresarios, familiares y políticos, con lo que se conformó la estrategia ideal para el "lavado" de miles de millones de pesos. Además, esa cadena de actividades ilícitas dio paso a una imparable ola de violencia, de tal manera que puntos turísticos como Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Cozumel, cuyo principal atractivo era la tranquilidad, pasaron a ser verdaderos focos rojos del crimen organizado.

Así, se convirtió en una zona de alto riesgo por la inseguridad, donde los secuestros, extorsiones, robos a mano armada, "levantones", cobros por derecho de piso y ejecuciones han estado a la orden del día y las víctimas son lo mismo ciudadanos comunes que turistas y empresarios, por lo que muchos hombres de empresa decidieron abandonar el estado ante la falta de garantías.

Borge Angulo ya está preso, pero sus sombras continúan dañando a Quintana Roo, su lealtad con Félix González es tan grande que prefiere seguir en la sombra antes que quemarlo y enviarlo a la cárcel.

Libre de virus. www.avast.com



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